Leda Valladares, la maestra que “antes de mirar al mundo se puso a oírlo”

29 de Mayo: Día Nacional del Folclorista
29 mayo, 2017
30 de Mayo: Día Nacional de la Donación de Órganos.
30 mayo, 2017

Leda Valladares, la maestra que “antes de mirar al mundo se puso a oírlo”

Mientras disfrutaba de una noche de verano en los Valles Calchaquíes, la joven Leda, que transitaba las dos décadas de vida, descubrió una voz lejana, padeciente, y el golpeteo de una caja. Desde ese momento y hasta el día de su muerte, el 13 de julio de 2012, se sintió atraída por una melodía tan ancestral como la baguala.
“Estaba en Cafayate (Salta). Era una noche de Carnaval, yo tenía 21 años y allí descubrí la baguala. Me desvelaron tres mujeres que se detuvieron frente a mi balcón. Yo nunca había oído hablar de la baguala y entonces me parecía que tenía que ser algo muy misterioso, muy poderoso. Después de escucharlas me prometí recuperar semejante regalo de la tierra. Eran rastros de una canción que tenía muchos siglos y se estaba descolgando, estaba desapareciendo. Salí a buscar los vestigios de este milagro que hasta ese momento desconocía. A mí nunca me había tocado encontrar la voz agreste y salida de la montaña. Pero era un grito muy solitario, y ya ese pobre grito estaba tan viudo, tan solo, que daba pánico. Entonces tomé una especie de conciencia bastante trágica. Un país que estaba al borde de perder su historia, sus tradiciones, y nadie se daba cuenta de que todo eso se estaba muriendo o que ya estaba muerto”, solía decir y agregaba: “Antes de mirar el mundo me puse a oírlo. Por mi padre, tocando y cantando entré al follaje de la música”.

 

Leda Valladares nació en San Miguel de Tucumán en 1919. Fue maestra normal, profesora de Filosofía y Ciencias de la Educación, poeta, compositora, cantora e investigadora del folclore argentino. Si bien su adolescencia estuvo marcada por el jazz, se dedicó a investigar la música del Noroeste, visitó pueblos y parajes, recogió historias y sobre todo se dedicó a transmitir todo lo aprendido, en experiencias colectivas en las que involucró estudiantes y docentes. Su tesoro más preciado, las investigaciones, están recogidas en una serie de álbumes documentales denominados «Mapa musical argentino».
Leda, acercó las voces urbanas del rock que, sumadas a las campesinas, integran sus discos “Grito en el cielo I y II”. En “América en cueros” sumó al repertorio con caja, cantos y tambores de rituales andinos y afroamericanos. Compuso también música para cine, teatro y televisión y fue miembro de honor de la UNESCO.
Varios años después de haber iniciado su tarea como investigadora le preguntaron que era el folclore. “Es la sabiduría del pueblo, que implica tradición, que implica al menos un siglo de asentamiento, de acumulación y de tiempo, donde se maduran las esencias”. En 2008 el mundo de la música lloró la muerte de su hermano, conocido como El Chivo Valladares, poeta y cantor, autor de más de 120 obras. Leda, se retiró del mundo de la música a fines de los noventa, afectada por el Mal de Alzheimer y en 2012 su voz y su caja se apagaron para siempre. Sin embargo su legado, sigue sonando en la ciudad y más arriba de las quebradas, entre delantales y escritos en pizarrones.