“El primer premio es para la Lunita Tucumana”

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“El primer premio es para la Lunita Tucumana”

Alejandra Galván está casada y tiene un hijo de 20 años. A lo largo de su vida tuvo que atravesar momentos difíciles pero aún así supo cosechar grandes logros. A sus 41 años, obtuvo el primer premio en las Olimpiadas de Historia de la República Argentina organizada por Universidad Nacional del Litoral (UNL) en el marco de los Programas Educativos del Ministerio de Educación de la Nación.

Nunca se imaginó que terminaría sus estudios secundarios con la “frutilla del postre” como ella lo describe.

“Desde que terminé la primaria mi deseo fue seguir estudiando. Pero no fue posible por una decisión familiar”, cuenta. Sin embargo, su placer por la lectura y la escritura y sus deseos de aprender la llevaron a transitar por diferentes trayectos de educación no formal. 

Un buen día dejó de lado los miedos y las inseguridades e ingresó en la Escuela Nocturna Lidoro Joaquín Quinteros, en La Banda del Río Salí.  “Sentarme en el banco fue hacer realidad mi sueño. Toda mi vida esperé ese momento”, confiesa. Hoy es la abanderada de la institución educativa, con un promedio 10.   whatsapp-image-2016-11-30-at-4-42-57-pm

Allí conoció a su profesora de Ciencias Sociales, Andrea Catoia, quien le propuso participar del certamen. “Al comienzo no estaba segura. No me sentía capaz, pero bueno, me dio los manuales y los estudié en las vacaciones”.  

En el medio, Alejandra tuvo un problema de salud que combatió con un tratamiento. “Cuando regresé a la escuela no sabía si participar”, cuenta. Sin embargo, retomó los estudios y continuó preparándose durante los meses posteriores para rendir los exámenes a nivel colegial y jurisdiccional que le permitieron el pase a la instancia nacional en la ciudad de Santa Fe. 

Días antes de viajar, nuevamente Alejandra tuvo que tomar una gran decisión.  Es que en su trabajo no le permitían ausentarse los tres días que duraba el certamen. Aún así, optó por participar en las Olimpiadas.

Una vez en la ciudad, con una lapicera y un corrector, contestó aproximadamente 40 preguntas sobre historia social general y latinoamericana; y luego de la evaluación, llegó el momento de anunciar a los ganadores de las diferentes categorías: “La ganadora del primer puesto de la categoría D es para la Lunita Tucumana”, anunciaba el locutor.

Sólo le costó unos minutos reaccionar y entender que era a ella a quien se refería. Lo demás fue alegría.

“Para mi fue una gran emoción ganar el primer lugar. Es como estar en las nubes y la frutilla del postre para terminar la secundaria”, expresa.

“Para nosotros es un gran orgullo. Muchos chicos no llegan a la instancia porque es muy exigente, y la mayoría de ellos trabajan y tiene hijos”, dijo su profesora.

Ya en la provincia, y a punto de recibirse del nivel secundario, Alejandra cuenta que haber estudiado la ayudó a descubrirse como persona. “Siempre me dijeron que no podía y eso era una gran mentira. Para mi la secundaria es un antes y un después. Fue un buen momento para estudiar, fue el momento justo. Me cambió como persona y conocí gente hermosa”, finaliza con la certeza de que aún queda mucho por descubrir.