Protagonistas de la Educación fueron destacados con la Distinción Orgullo Tucumano

El Consejo Federal de Educación cierra el año en Buenos Aires
14 diciembre, 2016
El Consejo Federal de Educación realizó su última reunión en Buenos Aires
15 diciembre, 2016

Protagonistas de la Educación fueron destacados con la Distinción Orgullo Tucumano

Las ganas de superarse, la función social dentro de una comunidad y simplemente las ganas de seguir adelante frente a las adversidades, fueron los factores preponderantes que se tuvieron en cuenta para elegir a los protagonistas de Educación, que fueron destacados como Orgullo Tucumano. Catalina Rosario Solana de Adle, María Silvia Gerez y Don Teófilo Hipólito Yapura  fueron destacados durante la jornada de cierre del ciclo lectivo 2016.
Catalina tiene 86 años y su edad no fue impedimento para concretar lo que siempre quiso. Alumna de la Modalidad Educación Domiciliaria y Hospitalaria; concurre a la escuela primaria de la Subsede del Instituto de Psicopatología y Psicoterapia Integral de la Escuela de Adultos Alejandro Heredia, desde el año 2012. Además de tener asistencia perfecta participa de los talleres de música y plástica. Silvia es alumna del Profesorado en Historia del IES La Cocha, mediante la Educación Domiciliaria y Hospitalaria y lucha día a día para superar las secuelas de un ACV.
Por su parte, Don Yapura cursó sus estudios primarios hasta 7° grado en la Escuela N° 213 de Quilmes. Durante su juventud trabajó como albañil en la construcción del nuevo edificio de dicha escuela, que se inauguró en 1977 y un año después fue nombrado como Personal Auxiliar Único de la escuela, hasta el día de la fecha lleva prestado 38 años de servicio ininterrumpido, lo que le valió ser protagonista de un proyecto de los alumnos de 3er año del Ciclo Básico, para que una de las calles adyacentes de la escuela se llame “Simplemente Teo”. Con el regreso de la Democracia fue partícipe del movimiento social que devino en la sanción de la Ley Nacional N° 23.302 de “Política Indígena y apoyo a las Comunidades Aborígenes”, sancionada en el año 1985, primera ley que reconoce la existencia de los Pueblos Indígenas en el país y sus derechos a la identidad cultural y al desarrollo económico social.