Cultura y Artes Populares en el cumpleaños de la E.A.P. Monteros

En la Ciudad de Monteros, ciudad de poetas, músicos, bailarines, inspiradora de artistas de todos los lenguajes se encuentra la “Primera Escuela de Arte Popular” de la Provincia. Nacida un 7 de Julio de 2011 y que hoy en el 2016, con sus jóvenes 5 años, tiene un lugar protagónico en el contexto social de la ciudad y recibe en sus aulas de diferentes disciplinas, a niños de 8 años hasta adultos de 90.

Basada en el pensamiento del mítico Paulo Freire, esta institución tiene como misión transformar la realidad de las personas que transitan por sus espacios y también las que forman parte de su contexto social; su mirada está puesta sobre los procesos formativos, el arte se respira en el ambiente donde la felicidad está en compartir con otros lo que uno descubre día a día: docentes y alumnos se transforman así, en coordinador y participante intercambiando conocimientos y experiencias que construyen producciones artísticas.

Festejando sus primeros cinco años, la escuela compartió con su comunidad en un acto que tuvo como eje, la felicidad del Arte Popular. En la apertura, se escuchó nuestro himno en vivo y más vivo que nunca ya que las cajas, los bombos, las flautas y las voces tronaron de emoción. El Director de la escuela, Jorge Ruiz de Huidobro continuó con un discurso que llevó a reflexionar sobre el compromiso y la importancia del arte en las personas y el impacto en la sociedad. Nuestra Secretaria de Estado de Gestión Educativa, Prof. Silvia Ojeda, llena de orgullo, remarcó lo que significa para una ciudad y para el Sistema Educativo, tener una Escuela de Arte Popular deseando que la rica y exitosa experiencia de la E.A.P. se multiplique, creando numerosos “Polos Artísticos” en la provincia. La coordinadora de la Modalidad de Educación Artística, Prof Carolina Romero compartió la alegría bailando chacareras y zambas, invitada por alumnos de la institución. La Lic. Ana María Minetti , como vocal de Junta Superior y Artística acompañó a los colegas en los festejos.

Como lo ameritó la fecha, la historia se hizo presente con toda la diversidad expresiva que la cultura popular sabe tener y a través de las producciones de la escuela, se pudo recorrer un camino florecido de símbolos, mitos y expresiones referenciales de lo popular. Así pasaron tanto el célebre y local Mate Cocido como el rock con su voz alzada, el tren como esperanza siempre latente junto al sutilísimo hacer de La Randa, el Caribe y sus arrabales desde las rítmicas “tumbadas” y sus cumbias que como atentos legados nos recuerdan del carácter mestizo de lo humano al lado de íconos indígenas y chacareras, zambas, huaynos y vidalas, denunciantes de lo injusto. Las tradiciones y las vanguardias establecieron pleno diálogo en las propuestas performaticas de los conjuntos, ensambles, danzas y el teatro, logrando abrir el corazón de la escuela desde sus múltiples prácticas, amplificando el lugar del arte, entendido como un derecho y una de nuestras grandes posibilidades de crecer desde la identidad.

¡Por todo ello, larga vida para la cultura popular y la Escuela de Arte Popular de Monteros!