Familias tucumanas aprenden a nadar en los centros recreativos del Ministerio de Educación

En el marco de las actividades de verano que ofrece el Ministerio de Educación de Tucumán durante el período estival, a través de la Secretaría de Estado de Deportes y la Dirección de Deportes y Educación Física, continúan funcionando las escuelas de natación, donde niños, jóvenes y adultos tienen la posibilidad de aprender a nadar y disfrutar junto a sus familias de los espacios recreativos.

Las escuelas de natación junto a las colonias de verano, que funcionan por iniciativa del gobernador Osvaldo Jaldo y de la ministra Susana Montaldo, se desarrollan en cinco puntos de la provincia: Albergue José Fierro (San Andrés); Albergue Aquilina Soldati (San Pedro de Colalao); CEF N°24 (Concepción); Complejo Belgrano (Capital) y CEF N°18 (Capital).

Valeria Herrero, coordinadora de la Escuela de Natación, dijo “Aprender a nadar es para niños y niñas de 5 años hasta personas, sin límite de edad, en donde aplicamos los pasos metodológicos de menor a mayor complejidad en los distintos espacios que ofrece el Ministerio de Educación. Vino muchísima gente sin saber nadar, se ve mucho el progreso y ahora ninguno de los chicos ni los grandes tienen miedo a meterse a la pileta”.

Ailen, alumna de 18 años, manifestó “está buenísima la escuela, desde la segunda semana de enero que vengo y los profes nos enseñaron muy bien. Yo vine con mi mamá que le tenía mucho miedo a la pileta y ahora se desplaza en la pileta completa y yo estoy mejorando mucho”.

Martina, alumna de 12 años, sostuvo “fue muy hermosa la experiencia porque ahora puedo nadar al igual que mucha gente que no sabía hacerlo. Al principio me costaba, pero yo seguía adelante, hasta que mi mamá me dijo que, si yo podía sacarme un 10 en matemáticas, podía nadar. Fue muy hermoso es el mejor enero y febrero que he tenido”.

Mailen, asistente de 12 años, comentó “en la escuela me tratan muy bien, antes no sabía nadar y nunca fui a una escuela de natación, y aquí aprendí en muy poco tiempo, le fui perdiendo el miedo de a poco. Me siento muy bien por haber aprendido, ya que ahora me voy de viaje y voy a un lugar donde hay agua y por lo menos voy a saber nadar”.

Sebastián, asistente de 11 años, expresó “no sabía nadar, fue una experiencia muy hermosa, antes tenía miedo de tirarme y ahora ya me animé y aprendí muchas cosas”.

Por último, Nahira, finalizó “vengo con mis tres hijos, Valentino y las mellizas de seis años, desde la segunda semana de enero, y han tenido un gran avance, han aprendido a flotar, a hacer brazadas y hemos tenido un momento de convivencia acá con todos los chicos. Me ha parecido muy buena esta propuesta porque es difícil para pagar natación y con este programa han tenido oportunidad un montón de chicos”.